Era tal vez los largos momentos de hablar, los unicos que me mantenian atados a la sensación de mi presencia aún sentada en la silla de aquél pequeño lugar. Sus ojos brillaban, su sonrisa, su cabello que caía sobre su cara en una manera sin consciencia, simplemente todo acerca de ese momento me estaba diciendo que me quedase ahí una vez más, pero las horas pasaron tan rápido que sin darme cuenta del reloj colgando de mi muñeca, el sol que estaba tornandose hacia una esfera naranja me decía que el día de habia convertido en una tarde.

No hay comentarios:

Publicar un comentario


Mirando atrás

the best.